Guía para cultivar alimentos en casa

 

 

A raíz del brote del coronavirus y el auge del estilo de vida sostenible, más personas cultivan alimentos en casa. Además de ayudar a mejorar la salud y la nutrición, respaldan el bienestar de nuestro planeta y pasan tiempo de calidad en la naturaleza. Por eso, no es de extrañar que esta tendencia vaya en aumento. Pero, ¿cómo cultivar alimentos en casa? ¿Particularmente si sientes que no tiene el espacio, el tiempo o las habilidades? Al leer esta guía fácil, estarás preparado o preparada para cultivar alimentos en casa y estarás listo o lista para aprovechar los beneficios de los productos orgánicos en muy poco tiempo.

 

 
 

1. ELIGE TU LUGAR

En primer lugar, elige dónde vas a cultivar el alimento. Para casas con jardines o invernaderos, estos lugares son los preferibles. Sin embargo, si esto no es aplicable, la agricultura de apartamentos es igualmente prometedora. Desde los alféizares de las ventanas de la cocina hasta los balcones exteriores, desde un estante en un lugar soleado hasta terrazas en la azotea, asegúrate de que su espacio esté bien ventilado, seguro y tenga suficiente acceso a la luz solar.

 
 

2. PLANIFICA TU CULTIVO

Al decidir tu cultivo, debes considerar la estacionalidad, el clima y la ubicación de tu hogar para garantizar un desarrollo hortícola óptimo.

Invernaderos: Los invernaderos son los más versátiles de todos los lugares de cultivo, debido a su microclima controlable en cuanto a temperatura y humedad. Por lo tanto, para aquellos que buscan inspiración, recomendamos consultar los consejos de Garden House sobre qué cultivar según la época del año, para garantizar un invernadero floreciente en todas las estaciones.

Jardinería al aire libre (incluidos balcones y terrazas en la azotea): en general, las hierbas y las plantas de vid son las más adecuadas para la jardinería al aire libre, ya que no ocupan mucho espacio, pueden soportar condiciones de viento y requieren mucha agua. Aquí incluimos tomates, pepinos, pimientos, calabacines, calabazas, cebolletas, col rizada, apio, cilantro, menta, albahaca y tomillo. Si bien las hierbas deben colocarse en la parte más soleada de tu jardín, las verduras y los tubérculos crecen naturalmente a la sombra.

Jardinería interior: ¿Sin patio trasero? ¡No hay problema! Casi cualquier planta se puede cultivar en interiores, siempre que tengas el contenedor adecuado. Desde cálidos alféizares, perfectos para cultivar plantas de aguacate y microverduras, hasta macetas de interior más espaciosas adecuadas para tomates, ajo, pimientos y zanahorias, debes ser sensato/a con respecto al tipo de espacio que tienes disponible. Al cultivar un huerto en interiores, recomendamos estimar la cantidad de horas de luz solar que tienes disponible: se requieren de 8 a 12 horas de luz solar diaria para cultivar frutos como el limón, mientras que los hongos prefieren sombras frescas y oscuras.

 
 
 
 

3. CONOCE TU SUELO

Una simple prueba de compresión (squeezete permitirá saber si el suelo en el que está creciendo tu planta es arcilla, arena o marga. Esto ayuda a establecer la mejor forma de preparar el suelo antes de sembrar. Por ejemplo, las cebollas y las zanahorias son perfectamente adecuadas para suelos arcillosos. Sin embargo, plantar fresas en esta condición requeriría un lecho elevado o un despojo superior, ya que crecen mejor en suelos franco arenosos, ricos en materia orgánica.

 
 

4. DÉJALO CRECER

Elige entre una plántula o una planta de vivero para comenzar el proceso de crecimiento. Aunque las plántulas son más baratas de comprar y están disponible en mayor variedad, inicialmente requieren más cuidado. Las plántulas deben cuidarse primero en macetas poco profundas con suelo estéril, mucha agua y luz solar directa. Una planta de vivero, sin embargo, se puede transplantar directamente a una maceta grande o en el suelo.

Para enriquecer el suelo donde crece la planta, es importante agregar compost, fertilizante orgánico y alimento vegetal para nutrir los nuevos cultivos. Sin embargo, la tarea de jardinería más importante es el riego; especialmente cuando se cultivan plantas en contenedores, ya que no almacenan bien el agua. Si la tierra está seca, no olvides agregar agua.

Para proteger tus plantas en crecimiento de problemas y plagas, debes inspeccionar tus plantas para verificar que no se hayan decolorado o tengan agujeros en las hojas. Si estos problemas surgen, aplica un pesticida apropiado, una malla fina o mueve la maceta a un lugar más seguro.

 
 
 
 

5. RECOGER LA COSECHA

Una vez maduras, algunas plantas pueden permanecer felizmente en el suelo un poco más de tiempo, mientras que otras deben cosecharse de inmediato. A diferencia de la agricultura industrial, que pone en grave peligro nuestro planeta debido al calentamiento global, la extinción de especies y la erosión del suelo, el cultivo de alimentos en el hogar es social y ambientalmente sostenible. La recolección de tus propios productos no solo minimiza tu huella de carbono y química, sino que también beneficia significativamente tu salud; Los productos orgánicos no contienen conservantes ni productos químicos artificiales, pero son ricos en vitaminas y minerales. Todo esto te mostrará una vez más que hacer el bien al planeta también te beneficia a ti y a los tuyos.

 

+ Words:  Stephanie Frank,  Luxiders Magazine

Estudiante y periodista con sede en Londres, Stephanie Frank se dedica a usar la moda como una fuerza para el bien. Escribe  sobre las interfaces entre sostenibilidad, moda, estilo de vida y cultura.