Cómo hacer que las ciudades sean más ecológicas

 

 

Dado que el cambio es una parte intrínseca de la experiencia humana, muchas personas se preguntan no solo cómo serán sus vidas en el futuro, sino también cómo serán los espacios que habitan años después de haber vivido en ellas. Muchas ciudades de todo el mundo han comenzado su viaje hacia ser más respetuosas con el medio ambiente, y aunque no existe una solución única para hacer que todas las ciudades sean ecológicas debido a las diferentes infraestructuras, cultura y recursos, existen algunas iniciativas que harían que muchas ciudades fueran más habitables y sostenibles. Las conocemos.

 
 

La pregunta de cómo serán los espacios en el futuro es lo que el ilustrador italiano Walter Molino estaba tratando de responder cuando dibujó "La Singoletta" (la soltera), una ilustración publicada en 1962 en la portada de "La Domenica del Corriere", un famoso periódico italiano. La ilustración tenía la intención de representar un futuro hipotético y retrata a una multitud vestida con ropa de los años 60, moviéndose a través de una ciudad ocupada iluminada por letreros de neón de la vieja escuela. Una escena como esta se podía ver en todas las metrópolis en 1962, pero lo que hizo que la ilustración pareciera futurista a los ojos de los lectores fueron los extraños, pequeños y verticales autos conducidos por los personajes. A pesar de que las personas en estos días no conducen coches transparentes de un solo asiento, ni lucen pieles y sombreros, hay algunas cosas representadas en esta ilustración que nos recuerdan al mundo en el que vivimos hoy. La ciudad de "La Singoletta" está, como muchas ciudades del mundo real, llena de automóviles, privada de vegetación y caracterizada por la contaminación lumínica. Todos estos son factores que no solo empeoran la calidad de vida en las ciudades, sino que también contribuyen a empeorar el cambio climático. Según la UN, el 55% de la población mundial vive en áreas urbanas y para 2050 se espera que este porcentaje aumente al 68%. Después de leer estos datos, queda claro que para hacer frente de manera efectiva al cambio climático y garantizar una calidad de vida decente a una parte tan grande de la población humana, debemos hacer que las ciudades sean más ecológicas. 

 
 

TRANSPORTE PÚBLICO EFICIENTE

En Europa, el transporte representa casi el 30% de las emisiones totales de CO2, de las cuales el 72% proviene del transporte por carretera. Los coches privados son responsables del 44% de dichas emisiones. Esto se debe al hecho de que el transporte europeo todavía depende en gran medida del petróleo, y los combustibles derivados del petróleo representan el 95% del consumo de energía en el transporte. Si se aumentara el transporte ferroviario y en autobús de bajo consumo, y se facilitara caminar y andar en bicicleta con seguridad, no solo disminuirían las emisiones de CO2 sino que la economía se vería afectada positivamente. Una mejor movilidad también conduce a la "social mobility(movilidad social), ya que proporcionar transporte público eficiente a grupos de bajos ingresos les brinda un mejor acceso al empleo, la atención médica y los servicios.

Muchas ciudades ya están trabajando para hacer del transporte público una alternativa más viable a los automóviles. Una de ellas es la propuesta por Lisboa, Capital Verde Europea 2020. Lisboa es una ciudad resistente que se ha enfrentado a grandes desafíos en el pasado, incluido el terremoto que destruyó toda la ciudad en 1755 y la crisis de 2008 que afectó en gran medida la estabilidad financiera de Portugal. No obstante, Lisboa es una ciudad verde y habitable gracias a su excelente transporte público que se ha logrado gracias a la recuperación de la propiedad de la empresa pública de autobuses y tranvías. Con ello, el Gobierno pudo invertir en la red de tranvías, reabriendo una línea de tranvía histórica y creando dos nuevas líneas de tranvía para conectarse con sus ciudades vecinas. Con el fin de alentar a los ciudadanos a andar en bicicleta en las zonas más montañosas de Lisboa, la ciudad lanzó un plan para compartir bicicletas en 2017, con bicicletas eléctricas que representan dos tercios de toda la flota.

 
 
 
 

 

ESPACIOS URBANOS VERDES

Se estima que casi 9 millones de personas mueren cada año debido a la exposición a la contaminación del aire. Las áreas verdes urbanas pueden ser parte de la solución. No solo filtran el aire, sino que también tienen muchas otras funciones y beneficios: funcionan como ecosistemas para la flora y la fauna, proporcionan drenaje de agua de lluvia en la ciudad y ayudan con la regulación del microclima. Por eso es indispensable incluir la creación de espacios verdes urbanos en las estrategias de mitigación climática. Además del impacto positivo que tiene la vegetación en el medio ambiente, también tiene un impacto indudablemente positivo en la estética de la ciudad y en la salud mental de sus ciudadanos.

Liubliana, la capital y centro cultural de Eslovenia, es una ciudad que ofrece a sus ciudadanos y turistas mucha vegetación. Tres cuartos de toda la ciudad están cubiertos de vegetación, ya sea bosque, áreas agrícolas o áreas acuáticas continuas; en Ljubljana hay 542 m2 de área verde por habitante. En un esfuerzo por hacer que la capital de Eslovenia sea lo más verde posible, la ciudad de Ljubljana ha construido 5 nuevos parques en tierras anteriormente degradadas, como riberas cubiertas de vegetación y áreas industriales abandonadas, ha plantado más de 2,000 árboles y ha revitalizado los terraplenes del río. Sava, la avenida arbolada más larga de la ciudad es el Camino de los Recuerdos y la Camaradería, también conocido como el "Camino a lo largo del Alambre" o el "Anillo Verde". Cuenta con 7.400 árboles de casi 50 especies diferentes. El Jardín Botánico de Ljubljana, el más antiguo de Eslovenia y del sudeste de Europa, contiene 4,500 especies y subespecies diferentes de plantas y lucha para preservar las plantas endémicas, en peligro de extinción y vulnerables de Eslovenia.  

 
 
 
 

 

COMPOSTACIÓN

El desperdicio de alimentos es un problema enorme que genera 88 millones de toneladas de desperdicio cada año solo en la UE. Enviar desechos de alimentos a los vertederos es muy perjudicial para el medio ambiente, por lo que la compostación es el camino a seguir: enriquece el suelo y promueve la salud de las plantas. Si bien los ciudadanos deben tratar de hacer su parte y desperdiciar lo menos posible, también es deber de los gobiernos y las ciudades proporcionar a los residentes un sistema de compostaje público y eficiente, ya que muchas personas no pueden hacer compost en sus hogares debido a la falta de espacio.

Si alguna vez vas a Seúl, o cualquier otra ciudad de Corea del Sur, verás con tus propios ojos cómo este país, que recicla el 95% de sus desperdicios de alimentos, logra abordar este problema insidioso. En 2005, el gobierno de Corea del Sur prohibió tirar alimentos a los vertederos, y desde 2013 se exige legalmente a los surcoreanos que descarten sus desechos de alimentos en bolsas biodegradables, cuyo coste depende del tamaño de la bolsa. Luego lo desechan en contenedores automatizados que cobran por kilogramo de desechos orgánicos. Cuanto menos malgastes, menos pagarás. El coste medio de la eliminación de desperdicios de alimentos para una familia de cuatro personas asciende a alrededor de 6 dólares por mes. En Seúl, este impuesto paga aproximadamente el 60% del coste total de la gestión del desperdicio de alimentos de la capital.

 
 
 
+ Words:  Roberta Fabbrocino 

Roberta Fabbrocino es una escritora y ambientalista a la que le encanta compartir historias sobre todo lo relacionado con la sostenibilidad. Dirige @mosclothingsubscription, un servicio de diseño personal ecológico, y crea contenido para marcas ecológicas.

Instagram:  @naturallybree