5 telas tóxicas que debes evitar

 

 

Muchos de nosotros somos conscientes de lo que estamos aportando a nuestros cuerpos. Elegimos una alimentación sana, usamos cosméticos naturales, pero… ¿alguna vez se te pasó por la cabeza pensar en la ropa que vistes? ¿Sabes que podría ser tóxica y dañina para tu salud? Se están utilizando productos químicos peligrosos en la fabricación de telas poco duraderas y muy baratas (lo que las hace tan populares, entre los productores de moda rápida). ¿Vale la pena poner en peligro tu salud y la del medio ambiente por ese vestido? La respuesta es NO.

  

 

 
 

La piel es el órgano más grande del ser humano y absorbe casi todo a lo que está expuesta. Especialmente cuando estamos sudando, los poros se abren y permiten que el cuerpo absorba todos los químicos a través de la humedad. Hace poco, publicamos un artículo sobre lo peligroso que puede ser usar cosméticos llenos de químicos peligrosos para la piel. Esta vez queremos señalar qué telas tóxicas debes evitar.

 

Intenta mantenerte alejado de lo sintético 

Puede que esto sea más fácil decirlo que hacerlo. Cierto. Los sintéticos nos rodean, ya que son las fibras más populares del mundo. ¿Por qué? Porque son duraderas y no son muy costosas. Eso las convierten en una ganga para los productores de moda rápida. Piénsalo, ¿realmente quieres usar un vestido que básicamente está hecho de petróleo?

Los sintéticos no son biodegradables, mejor dicho, necesitan cientos de años para biodegradarse. Las telas sintéticas liberan microfibras en el agua cuando se lavan. El 40% de estas microfibras acaban en lagos, ríos u océanos. Allí, los peces las ingieren y, nosotros, al comer pescado, también las ingerimos. Esto está sucediendo una y otra vez.

Los sintéticos también pueden producir más gases de efecto invernadero que el CO2 que se produce y los productos químicos que se utilizan durante su proceso de fabricación. Usarlos nos exponen a múltiples riesgos para la salud como erupciones cutáneas, náuseas, dolor de cabeza y muchos más. Además, la ropa hecha de sintéticos generalmente huele mal después de sudar un poco. Es increíble que todos los días nos expongamos a todo esto sin ni tan siquiera pensarlo, ¿no? Efectivamente, las telas sintéticas son las más peligrosas y comunes del mercado. 

 

Poliéster

Probablemente es el más popular y más utilizado de todos los tejidos sintéticos. Si revisas las etiquetas de la ropa que tienes en casa, te sorprenderá descubrir cuántas prendas están hechas de poliéster. El poliéster es un material hecho a base de petróleo. Es técnicamente conocido como PET, plástico que también se usa para hacer las botellas de plástico. Es difícil de reciclar y tarda hasta 200 años en biodegradarse, lo que significa que la camiseta que compraste probablemente terminará en el vertedero y permanecerá allí hasta 200 años. A menudo se agrega como un aditivo al tejido natural, lo que hace que sea aún más difícil de eliminar. Las toxinas nocivas se vierten en el agua durante la producción y el aire se contamina. El poliéster puede causar muchos problemas de salud diferentes, por lo que tu cuerpo está expuesto al peligro de irritación potencial de la piel como picazón, enrojecimiento o erupciones cutáneas. Existen diferentes estudios que vinculan el poliéster como un posible contribuyente al cáncer de mama.

Pero vale la pena mencionar que existe una alternativa. El poliéster reciclado es mucho más sostenible que el virgen, la producción usa la mitad de energía y reusa el plástico que, de otra manera, acabaría en el vertedero. Todavía se descompone en micro-plásticos, pero podemos evitar que se filtre al medio ambiente usando las bolsas de lavado que filtran las microfibras. Descubre cómo en nuestro artículo sobre el tema. Así que aún puedes estar atento y usar tus pantalones de yoga favoritos.

 

Acrílicos

Luego tenemos los acrílicos. Los acrílicos están hechos a base de petróleo, hechos de una sustancia química etiquetada como carcinógeno y mutágeno. Las fibras son altamente inflamables, por lo que la producción debe ser extremadamente controlada ya que existe el peligro de una explosión. Se considera como un reemplazo de lana, lo que sucede es que se vuelve realmente difícil para nuestra piel respirar y, a medida que aumenta la temperatura corporal, ayuda a liberar los productos químicos que luego son absorbidos por nuestra piel. Nuevamente, puede causar irritaciones en la piel, dolor de cabeza, náuseas, debilidad de las extremidades, problemas renales y dificultades respiratorias.

 
 
 
 
 

Nylon

El último sintético que nos gustaría mencionar. Te aconsejamos que trates de evitar el Nylon, que también está hecho de petróleo y está fuertemente tratado con químicos.  Es el material estrella en la producción de medias de nylon, ropa interior y calcetines. Todos lo poseemos. No absorbe el sudor de la piel y puede causar una variedad de alergias, dolores de cabeza, mareos y disfunciones del sistema. 

En general, trata de recordar que todo lo que sea resistente en el tiempo, a prueba de manchas, resistente a las llamas y libre de arrugas o resistente al agua, básicamente todas las telas que están destinadas a facilitarte la vida han sido creadas con productos químicos tóxicos y es mejor evitarlas.

Ahora hablaremos de dos fibras más aunque podrían parecer alternativas naturales y mucho mejores que los sintéticos, en realidad también son peligrosas. Muchas personas piensan que son ecológicas, pero son todo lo contrario. 

 

Rayon, también conocida como Viscosa

Esta fibra está hecha de celulosa de pulpa de madera que se convierte químicamente, lo que podría parecer una mejor alternativa a los sintéticos a base de petróleo, pero no lo es. La fibra está hecha de la madera de los árboles, que de no ser tratada con químicos, estaría lejos de ser esa tela suave y sedosa que conocemos como viscosa. Los trabajadores en las fábricas que están expuestas a estos químicos corren un alto riesgo de sufrir problemas mentales, derrames cerebrales y daños en el sistema nervioso, y cuando esos químicos se arrojan al agua no solo afectan el ecosistema sino que toda la comunidad que vive cerca de ese río puede sufrir parte del envenenamiento.

Tu ropa está llena de esas toxinas. Cuando son absorbidas por tu piel puede causar náuseas, dolor de cabeza, vómitos e insomnio. Ya no te parece tan buena alternativa ¿verdad? Un dato más que debemos tener en cuenta a la hora de comprar algo nuevo es que el rayón es un gran contribuyente a la deforestación en todo el mundo y es increíblemente intensivo en el uso recursos, ya que normalmente la extracción de la pulpa de madera puede desperdiciar el 70% del árbol. Imagínate que podrías estar usando una camiseta hecha de árboles de la selva tropical en peligro de extinción. No sería una opción sostenible, ¿verdad?

 ¿Aún con nosotros? El ultimo material tóxico puede ser una sorpresa para algunas personas, ya que es posible que no esperes leer la palabra algodón en este artículo sobre telas tóxicas. Pero tenemos que mencionarlo.

 
 
 
 
 
 

Algodón producido convencionalmente

El algodón representa casi la mitad de la fibra total utilizada para hacer ropa y la mayor parte está genéticamente modificada. ¿Confundido? Sí, podemos dejarnos engañar fácilmente, pero para el cultivo óptimo de algodón convencional se usan altos niveles de pesticidas potencialmente peligrosos y productos químicos tóxicos, lo que lo convierte en uno de los cultivos más contaminantes de la agricultura. 

Para cultivar algodón también se necesitan muchos recursos, ya que se necesitan alrededor de 2700 litros de agua para cultivar el algodón que requiere una camiseta. Por eso, aunque el algodón es natural y biodegradable, tienes que saber que eso no significa que no sea dañino. 

La producción del algodón también se ha relacionado en diversas ocasiones con el abuso de los derechos humanos y la distorsión social. Por ejemplo, en países como Uzbekistán, a los agricultores se les niega la propiedad de la tierra en la que trabajan y se ven obligados a trabajar por salarios ridículos, a menudo con la ayuda de niños.

Vale la pena mencionar que existe una alternativa al algodón genéticamente modificado y es el algodón orgánico certificado. Se produce sin el uso de pesticidas o productos químicos y con mucha menos agua y energía. Pero asegúrate de que está certificado.

 

¿Te preguntas qué hacer ahora? ¿Hay algo que puedas ponerte? No entres en pánico, ya que hay muchas alternativas que puedes buscar, la próxima vez que vayas de compras. Elige fibras naturales como el cáñamo, algodón orgánico certificado o la lana, Tencel, lino o Piñatex. Lee siempre las etiquetas ya que las compañías de ropa están obligadas a revelar los materiales en sus productos. Lo ideal es elegir siempre textiles certificados y orgánicos. Después de este artículo, estarás preparado para ser más amable contigo mismo y con el medio ambiente.

 
 

+ Textos: Kristina Kasparova

Kristina Kasparova es una nómada creativa, de espíritu libre que busca conversaciones reales e historias inspiradoras. De la República Checa, actualmente reside en Londres, centrada en la moda más ética y la vida sostenible.

Instagram: @kristinakasparova