El Nuevo Lujo | Redefiniendo el Lujo en la Era de la Sostenibilidad

 
 

 

La cultura y el comercio son dos conceptos profundamente entrelazados para dar forma a los valores del consumidor. En el siglo XXI, el nuevo mercado de lujo está cambiando debido al desarrollo de una cultura evolutiva impulsada por la preocupación ambiental, que toma forma a través de la demanda de productos y servicios conscientes y progresistas.

 

 
 
A mediados de los años 90 y principios de los años 2000, el rápido crecimiento y la diversificación del mercado hicieron que los productos de lujo estuvieran al alcance del consumidor de clase media. Este desarrollo estuvo imbuido en gran medida por los significados del "Viejo lujo", tales como el exceso, la opulencia y el estatus, códigos visuales que habían sido inaccesibles financiera, geográfica y culturalmente para el público en general antes de este tiempo. En aquel momento, a medida que el lujo se hacía más asequible y se difundía entre entre la clase popular, iba definiendo los códigos necesarios para mantener su exclusividad. Este período de reforma del mercado de lujo coincidió con la era de la imitación masiva, la falsificación global y una crisis financiera que acabó en una llamada de alarma: había llegado el momento en el que el lujo debía evolucionar hacia su próxima forma.
 
Hoy, el nuevo paradigma del lujo ha pasado de estar enfocado en el producto a concentrarse en el proceso y la experiencia. El nuevo lujo encarna el concepto del diseño circular y se complementa con un proceso de fabricación eficientemente energético y sin residuos, desde la cadena de aprovisionamiento hasta la venta en tienda. La ética ambiental y humana guía la formación de una economía circular, a través de un proceso integral de suministro, producción y descarte, con la innovación informando de cada paso. Según un informe de Gemic sobre el surgimiento del nuevo lujo, el lujo se ha pasado de ser el "objeto dorado" recubierto de oro al "objeto optimizado" diseñado para la funcionalidad y la innovación. El producto de lujo aspiracional de hoy debe satisfacer todas las posibles interpretaciones, reemplazando miles de otros diseños temporales con el todo en uno: la optimización de la utilidad, la calidad y la iconicidad.
 
Poniendo a la industria de la alimentación de lujo como ejemplo en la agricultura sostenible, todas las partes de un animal sacrificado y sus subproductos se deben usar–, los productores de alimentos de lujo entendieron que al establecer una narrativa filosófica de su marca podrían promover el valor y la diferenciación en el mercado y asegurar la lealtad del consumidor. Como tal, el nuevo lujo también se puede definir apelando a un nuevo tipo de consumidor, que simpatiza con una narrativa holística y una economía circular sin desperdicio.

 

Juan DeLeon, Editorial Director of Highsnobiety and co-editor of the book The New Luxury says “‘New Luxury’ isn’t about what’s new, it’s about what matters.”

 

“Mainly what we’re seeing is a redefinition
of value” says DeLeon, “Consumers expect
quality, purpose-driven products, and a
degree of cultural credibility from their
purchases.”

 

 

Los nuevos ideales de lujo deben considerar el tiempo de vida apropiado de un producto. Esto significa un gran cambio para la industria de la moda, que tiene la temporalidad y, por lo tanto, el desperdicio entretejidos en sus venas. La "rotación" visible de nuevos productos en las cadenas minoristas es el resultado directo de la fabricación excesiva de productos para un cliente insatisfecho, bajo la influencia de la publicidad moderna persuasiva. ¿Cómo pueden los bienes realizados con materiales tóxicos y pedecederos que se producen de forma poco ética ser etiquetados como de lujo? Con el conjunto reducido de valores claros para el consumidor que exigen innovación holística, la respuesta es: ya no, nunca más.
 
 
 
 
 
 

El nuevo consumidor de lujo

En la era posterior a la recesión, el nuevo consumidor de lujo está atento y orientado hacia el futuro, buscando apartarse de los modelos obsoletos de consumo masivo. El nuevo producto de lujo debería abordar este temperamento moderno del consumidor. Diseñado para la funcionalidad y la longevidad, el nuevo lujo debería reducir el exceso de producción y centrarse en productos mejor diseñados utilizando procesos más eficientes.
 
Depende del consumidor de lujo de hoy, definir sus propios criterios y su propio sentido del significado de una experiencia de lujo, y comprar en consecuencia. El nuevo lujo se ha alejado de la hegemonía de París, Nueva York y Londres para abordar los profundos desafíos de nuestra realidad fragmentada. Como consumidores, podemos exigir cómo queremos que sea el nuevo mundo del lujo, cómo deben responder las marcas a nuestra cultura cambiante de consumo. Las marcas de lujo deben dejar sus antiguas asociaciones de grandeza para centrarse más en la filantropía. Para hacer esto, necesitamos que se involucren con los consumidores, pero también con los expertos, narradores, artesanos y activistas, por igual.
 
Hoy, es importante que los diseñadores informados combinen filosofías basadas en la sostenibilidad con un mejor conocimiento de los materiales, los procesos y las economías para contribuir al cambio social. El papel del diseñador es vital para cambiar nuestros modelos anteriores de innovación y fabricación. La solución es repensar los modelos insostenibles y convertirlos en modelos autosostenibles, reevaluar nuestras tasas de consumo e informar al consumidor no solo del problema sino, lo que es más importante, de la solución.