MOMAD Madrid 2026 refuerza la moda sostenible como una estrategia empresarial

El éxito de una feria de moda ya no se mide únicamente por el número de expositores. Se mide por la calidad de las conversaciones que genera, la calidad de los compradores que atrae y las oportunidades de negocio que crea. La edición de julio de 2026 de MOMAD Madrid fue una clara demostración de este cambio.

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Con más de 200 marcas, entre ellas 50 nuevas incorporaciones, y compradores procedentes de Europa, Norteamérica, Latinoamérica, Oriente Medio y Asia, la nueva edición de julio de MOMAD confirmó que la principal feria de moda de España está evolucionando hacia un evento de aprovisionamiento más especializado, concebido para priorizar la calidad comercial por encima del volumen. Una segmentación más clara de la oferta, nuevas áreas temáticas y un perfil de visitante cada vez más internacional contribuyeron a crear un entorno donde el descubrimiento de producto y las oportunidades de negocio ocuparon un lugar protagonista.

Con un 60% de expositores españoles y un perfil cada vez más internacional, MOMAD confirmó su ambición de consolidar a Madrid como uno de los principales centros de negocio de la moda del sur de Europa.

Tintoremus, one of the most impactful brands in The Conscious Boutique.

Por qué La Boutique Consciente es importante

Una de las principales mejoras introducidas en esta edición fue una segmentación mucho más clara de la oferta expositiva, diseñada para facilitar a los compradores profesionales un recorrido más eficiente según sus intereses. Nuevas iniciativas como Focus Brands dieron visibilidad a marcas emergentes con un sólido potencial comercial, mientras que el espacio Best Sellers reunió productos que ya han demostrado una excelente acogida en el mercado. En conjunto, estas áreas reflejan una evolución en el modelo de las ferias profesionales de moda: ayudar a los compradores a tomar decisiones más rápidas y estratégicas mediante una selección más inteligente de las propuestas.

Este enfoque orientado al negocio se vio reforzado por un Programa Internacional de Compradores que atrajo a profesionales de Europa, Norteamérica, Latinoamérica, Oriente Medio y Asia. Compradores procedentes de mercados como Italia, Alemania, Francia, Polonia, Estados Unidos, México, Colombia, Costa Rica, Arabia Saudí, Perú y los Países Bajos generaron nuevas oportunidades de exportación para las marcas participantes y consolidaron la creciente proyección internacional de MOMAD.

Quizá la conclusión más relevante de esta edición fue comprobar que la sostenibilidad ha dejado de ser un nicho dentro de la feria. Cada vez se consolida más como un lenguaje común compartido por compradores, retailers y marcas.

From left to right: looks by Añino Regina Merina, Fulmarix, Surkana, and the Spanish fashion brand Montoto.

Donde la sostenibilidad se convierte en una oportunidad de negocio

Entre las iniciativas más destacadas de esta edición se encontraba La Boutique Consciente (The Conscious Boutique), una exposición comisariada por Belvis Soler, directora de arte de Luxiders Magazine, que reunió prendas y accesorios seleccionados por incorporar materiales de menor impacto, innovación circular, producción local, artesanía, trazabilidad e impacto social positivo. Lejos de ser un simple escaparate dedicado a la sostenibilidad, este espacio demostró cómo la moda responsable se está convirtiendo cada vez más en parte de las conversaciones comerciales del sector. Para muchas de las marcas participantes, su valor fue mucho más allá de la visibilidad.

Raúl Alderete, director de producción de Daniel Chong, calificó la iniciativa como una aportación muy valiosa para la feria: «La Boutique Consciente nos pareció una iniciativa muy acertada y creemos que aporta valor al evento, ya que ayuda a dar visibilidad a las marcas con propuestas sostenibles.» La firma generó principalmente contactos nacionales, además de compradores procedentes de Lisboa, Toulouse, Montpellier y Québec, logrando incluso un pedido confirmado desde Portugal.

Para Añino Regina Merina, la exposición se convirtió en una plataforma de colaboración más que en un simple espacio para mostrar producto. Su fundadora, Iciar, explicó que la Boutique Consciente facilitó el contacto con tiendas especializadas en artesanía, cadenas de calzado con enfoque sostenible y empresas interesadas en sus tejidos de lana merina autóctona. Igualmente importante fue la oportunidad de conocer e intercambiar experiencias con otras marcas responsables presentes en el mismo espacio. Su experiencia demuestra cómo las ferias profesionales están evolucionando hacia auténticos ecosistemas donde las marcas generan sinergias, aprenden unas de otras y abren nuevas oportunidades comerciales.

Antonio Prieto, director de CMS Love, también considera que la iniciativa debería consolidarse en futuras ediciones: «La Boutique Consciente me pareció una muy buena iniciativa. Debe permanecer en próximas ediciones. Todo suma y quizás incluso vengan contactos futuros por este tema.»

No todos los expositores experimentaron un impacto comercial inmediato, reflejando los desafíos que atraviesa actualmente el sector de la moda. Oliver Wiesent, del departamento comercial de Elemente Clemente, explicó que la mayoría de sus reuniones fueron con clientes habituales y que únicamente establecieron dos nuevos contactos, ambos procedentes de Alemania e Italia. Considera que el cambio de fechas de septiembre a julio redujo el volumen de negocio esperado. Aun así, valoró positivamente la existencia de La Boutique Consciente.

En la misma línea, Alberto Heras, del departamento de producción de Fabiolas, destacó la cuidada presentación del espacio La Boutique Consciente y la acertada combinación de marcas de moda y calzado bajo un mismo discurso de sostenibilidad. No obstante, recordó que el descenso del consumo continúa siendo uno de los principales retos del mercado y que el precio sigue siendo un factor decisivo para muchos compradores.

En conjunto, estos testimonios reflejan un cambio significativo en la manera de medir el éxito de una feria profesional. Los pedidos siguen siendo fundamentales, pero también tiene importancia tener conversaciones cualificadas, visibilidad internacional, oportunidades de colaboración y la construcción de relaciones comerciales a largo plazo. La Boutique Consciente demostró que la sostenibilidad no solo aporta valor ambiental, sino que también puede convertirse en una poderosa herramienta para generar negocio.

Foreground: CMS Love. Background: a look by independent designer Pilar del Campo.

La sostenibilidad como nuevo lenguaje de los negocios

Uno de los mensajes más claros que dejó MOMAD 2026 es que la sostenibilidad ha dejado de estar limitada a colecciones especializadas o a simples mensajes de marketing. Hoy forma parte de la estrategia empresarial de un número creciente de marcas que entienden que la responsabilidad ya no es un elemento diferenciador, sino un requisito para competir en el mercado.

En la feria, los expositores presentaron ejemplos tangibles de innovación responsable a través del uso de fibras certificadas, apoyo a la agricultura regenerativa, tintes naturales, materiales reciclados, procesos de fabricación impulsados por energías renovables, producción artesanal, diseño circular y cadenas de suministro transparentes con base en Europa. Más que pedir al visitante que confiara en declaraciones genéricas sobre sostenibilidad, las marcas demostraron su compromiso con hechos verificables. Esta evolución refleja un cambio mucho más profundo que está transformando la industria de la moda.

A medida que la normativa europea sobre comunicación ambiental se vuelve más exigente, la transparencia está sustituyendo a las promesas. Los compradores ya no buscan simplemente productos definidos como «sostenibles». Quieren conocer el origen de las fibras, cómo se han fabricado las prendas, qué certificaciones respaldan esas afirmaciones y si el impacto ambiental puede medirse de forma objetiva.

En este contexto, La Boutique Consciente consiguió traducir estos conceptos, a menudo complejos, en una experiencia expositiva clara y accesible, permitiendo a compradores y profesionales comparar en un mismo espacio diferentes soluciones responsables y comprender cómo la innovación, la trazabilidad y la circularidad se están convirtiendo en ventajas competitivas reales para las marcas de moda.

From left to right: Belvis Soler, Co-Founder of Luxiders Magazine and 001.Ageny; Francisco Rico Villaplana, sustainability consultant at Gerescal; and Pilar Prior Fernández, representative of Tintoremus and the ReColor project, alongside with Susana Salvadó, journalist and moderator of the discussion “From Purpose to Purchase: Connecting with the New Consumer Through Sustainability” at MOMAD Talks.

MOMAD Talks: Más allá de las tendencias, construyendo el futuro del retail de moda

La conferencia «Del propósito a la compra: conectando con el nuevo consumidor a través de la sostenibilidad» reunió a Francisco Rico Villaplana (Gerescal), Pilar Prior Fernández (Tintoremus) y Belvis Soler, directora de arte de Luxiders Magazine y cofundadora de 001.Agency, en una de las conversaciones más enriquecedoras de esta edición de MOMAD Talks. El debate analizó cómo la sostenibilidad está transformando las decisiones de compra, los modelos de negocio, la comunicación de las marcas y el futuro del retail de moda. La sala registró un lleno absoluto.

En representación de Tintoremus y de su innovador proyecto ReColor, Pilar Prior Fernández cuestionó una de las ideas más extendidas en la industria de la moda: que la circularidad comienza con el reciclaje. En su opinión, el reciclaje debe entenderse como la última etapa de la jerarquía de residuos, no la primera. El mayor beneficio ambiental se consigue evitando la generación de residuos desde el origen, prolongando la vida útil de las prendas mediante la reparación, el reteñido y la reutilización.

Esta filosofía es el eje central de ReColor, un proyecto que ofrece una segunda vida a las prendas a través del reteñido con tintes naturales, en lugar de tratarlas como residuos. «Al dar a la ropa un nuevo color y una estética renovada, las prendas que los consumidores podrían haber descartado pueden seguir utilizándose durante muchos años», explicó, demostrando cómo la renovación de prendas puede convertirse en un modelo de negocio circular real y no en un concepto abstracto de sostenibilidad.

Francisco Rico Villaplana, de Gerescal, centró su intervención en la transformación normativa que ya está viviendo Europa. Explicó cómo la implantación de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) redefinirá profundamente el papel de las empresas de moda. Aunque este sistema ya es obligatorio en sectores como los envases, los aparatos electrónicos o los neumáticos, muy pronto se aplicará plenamente al textil y al calzado, obligando a fabricantes, importadores y distribuidores a responsabilizarse de la gestión de sus productos durante todo su ciclo de vida. Más que una carga administrativa, Villaplana animó a las marcas a entender esta legislación como una oportunidad para acelerar la transición hacia una economía verdaderamente circular y reforzar la confianza del consumidor mediante una mayor transparencia y responsabilidad.

Por su parte, Belvis Soler amplió el debate analizando cómo están evolucionando las expectativas del consumidor. Defendió que la prenda más sostenible no es simplemente aquella que puede reciclarse, sino la que sigue siendo deseable, atemporal y útil durante muchos años. «La prenda más sostenible es la que nunca deja de usarse», afirmó, destacando que la calidad, la artesanía y la durabilidad emocional se están convirtiendo en factores cada vez más determinantes en la decisión de compra.

Según Belvis Soler, la sostenibilidad, por sí sola, ya no es suficiente para convencer al consumidor. Aunque las personas siguen comprando moda por su diseño, calidad y conexión emocional, esperan que esos valores vayan acompañados de acciones ambientales verificables.«La palabra “sostenible” ha perdido gran parte de su capacidad de convencer después de años de greenwashing. Los consumidores ya no quieren promesas. Quieren pruebas.»

A partir de su experiencia como comisaria de La Boutique Consciente, Belvis Soler señaló que muchas marcas realmente responsables ya cuentan con extraordinarias credenciales ambientales, pero todavía no saben comunicarlas de forma clara y eficaz. «En comunicación existe una regla muy sencilla: el valor que no se comunica es un valor que el mercado no percibe.»

También destacó cómo la nueva legislación europea sobre sostenibilidad está acelerando esta transformación al impulsar a las marcas a sustituir las afirmaciones genéricas por información transparente y verificable sobre materiales, procesos de fabricación, servicios de reparación o sistemas de recogida de prendas al final de su vida útil.

La mesa redonda puso de manifiesto que la moda está entrando en una nueva etapa en la que la ventaja competitiva ya no dependerá de quién haga las promesas más ambiciosas sobre sostenibilidad, sino de quién sea capaz de demostrarlas con mayor credibilidad. Circularidad, transparencia, preparación normativa y durabilidad de los productos ya no son conversaciones independientes. Juntas están definiendo el nuevo lenguaje de los negocios en la industria de la moda.

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