Woman wearing natural fashion by Les Racines du Ciel

Por qué elegir moda natural es importante | Impacto de los tejidos sintéticos en la salud, el medio ambiente y los microplásticos

Descubre por qué la ropa creada con fibras naturales es mejor para tu salud y para el planeta. Conoce cómo los tejidos sintéticos contribuyen a la contaminación, la liberación de microplásticos y los residuos textiles, y descubre las ventajas de elegir alternativas naturales.

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Por qué la moda natural importa hoy

Las investigaciones científicas recogidas por la organización Scienceinsights explican la multifuncionalidad de las fibras naturales tanto sobre la piel como en el medio ambiente. Las fibras naturales y las sintéticas se diferencian principalmente en la forma en que interactúan con la humedad y con la piel. Los tejidos de origen vegetal, como el algodón y el bambú, pueden absorber y retener la humedad, ayudando a evacuar el sudor de la piel y reduciendo esa incómoda sensación pegajosa tan habitual en tejidos sintéticos como el poliéster, que repelen el agua y atrapan el sudor. Esta diferencia tiene su origen en la química: la estructura molecular poco compacta de las fibras naturales favorece la absorción de la humedad, mientras que la estructura densamente compactada del poliéster la mantiene fuera. Como resultado, las fibras naturales generan menos electricidad estática.

Las fibras naturales también destacan por su capacidad aislante gracias a su arquitectura interna. Los canales huecos del algodón y los núcleos ondulados de la lana y el cachemir atrapan aire, creando una barrera natural frente a los cambios de temperatura. Sin embargo, la capacidad aislante del algodón desaparece cuando se empapa, lo que lo hace menos adecuado para actividades de alta intensidad o lluvias intensas. La lana, por el contrario, conserva parte de su capacidad térmica incluso cuando está húmeda gracias a su recubrimiento ceroso.

La salud de la piel es otro aspecto fundamental. La superficie suave y absorbente del algodón reduce la fricción y ayuda a mantener la piel más seca, algo beneficioso para quienes padecen eccema o tienen la piel sensible. La lana y las fibras sintéticas pueden irritar a algunas personas, mientras que las fibras de bambú muestran un potencial prometedor para mejorar el confort de la piel y aliviar las alergias, aunque la investigación sobre este material todavía está en desarrollo.

Por último, las fibras naturales, como la lana, resisten mucho mejor los malos olores que las sintéticas. La superficie escamosa y recubierta de cera de la lana dificulta la proliferación de las bacterias responsables del mal olor e incluso puede atraparlas y eliminarlas cuando te quitas la prenda. Esto significa que la ropa de lana puede usarse varias veces antes de lavarla, ahorrando agua y energía y ofreciendo una ventaja práctica y sostenible.

En resumen, las fibras naturales son importantes porque se degradan con mayor facilidad, proceden de fuentes renovables y, por lo general, tienen una huella ambiental menor que las fibras sintéticas. Elegir materiales como el algodón, el cáñamo, el lino, el bambú, la lana o la seda ayuda a que la industria textil utilice menos productos químicos nocivos y genere menos residuos, haciendo que la moda sea más sostenible y mejor para el planeta.

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@Les Racines du Ciel

Por qué cada vez más marcas eligen monomateriales orgánicos

Los monomateriales orgánicos son tejidos compuestos íntegramente por una única fibra de origen orgánico. En cambio, los tejidos mezclados se producen combinando dos o más fibras diferentes, por ejemplo, algodón y poliéster, con el objetivo de integrar las ventajas de cada una. Aunque estas mezclas buscan optimizar aspectos como la durabilidad, la elasticidad o el confort, los monomateriales orgánicos ofrecen una composición más simple con beneficios únicos.

Los monomateriales orgánicos presentan importantes ventajas para la industria de la moda. Suelen tener un menor impacto ambiental, ya que su procesamiento requiere menos recursos, como energía y agua. Además, su composición uniforme hace que sean mucho más fáciles de reciclar que los tejidos mezclados. Asimismo, las prendas confeccionadas con monomateriales suelen ofrecer una mayor calidad y durabilidad gracias a la consistencia de su color, textura y resistencia. También suelen ser más fáciles de cuidar, lo que incrementa su sostenibilidad a lo largo del tiempo.

Descubre nuestras marcas favoritas de moda natural hecha con fibras naturales, respetando tanto tu salud como nuestro planeta.

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@Les Racines du Ciel

LES RACINES DU CIEL

La filosofía de Les Racines du Ciel se fundamenta en una crítica al racionalismo desmedido, que, según la marca, ha llevado a la industria de la moda a convertirse en la segunda más contaminante del mundo. Señalan tres grandes problemas: la devastación ambiental, las condiciones laborales abusivas en la producción textil y la reducción de los animales a simples materias primas.

Como respuesta, la firma imagina una forma diferente de vestir, una que realmente sea beneficiosa para quien la lleva. Su enfoque se apoya en tres pilares de respeto: hacia las personas, los animales y la naturaleza. Esto se traduce en la creación de prendas atemporales, de alta calidad y diseñadas para acompañar a quien las viste durante muchos años, no solo durante una temporada. Como afirma Nathalie Goyette, cofundadora de Les Racines du Ciel: «Fabricar jerséis 100% libres de fibras sintéticas es una cuestión de respeto: respeto por la naturaleza, los animales y los seres humanos. Este es el principio fundamental de Les Racines du Ciel. Una fibra que no puede volver a la naturaleza ni ser absorbida por ella acabará causando daños: contaminación del suelo, muerte de animales y cáncer para nosotros. Todo ello dibuja un mundo triste y pesimista, lleno de imágenes oscuras que permanecen en nuestra memoria. El objetivo de Les Racines du Ciel es dejar la menor huella posible sobre la Tierra. Nuestra ropa debería poder formar parte del ciclo de la vida. Eso es lo que llamamos el verdadero lujo y la verdadera belleza.»

Más allá del producto, la marca busca reconstruir el vínculo emocional con el consumidor. Al hacer que las personas sean conscientes del verdadero valor de la ropa, tanto desde una perspectiva social como medioambiental, aspiran a fomentar una filosofía de «vivir mejor con menos»: un estilo de vida consciente e intencionado en el que la ropa forma parte de una relación significativa con aquello que poseemos y no de un consumo desechable.

«Una fibra que no puede regresar a la naturaleza ni ser absorbida por ella acabará causando daños: contaminación del suelo, muerte de animales y cáncer para nosotros. Todo ello dibuja un mundo triste y pesimista, lleno de imágenes oscuras que permanecen en nuestra memoria. El objetivo de Les Racines du Ciel es dejar la menor huella posible sobre la Tierra. Nuestra ropa debería poder formar parte del ciclo de la vida. Eso es lo que llamamos verdadero lujo y verdadera belleza.»
– Nathalie Goyette, cofundadora de Les Racines du Ciel.

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© Les Racines du Ciel
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nygårdsanna

nygårdsanna es una firma sueca construida sobre la artesanía, los materiales naturales y el diseño atemporal. Cada prenda se confecciona con tejidos de alta calidad como lino, lana y ramio, con un firme compromiso con la durabilidad y la funcionalidad. En lugar de seguir tendencias, la marca crea piezas discretas y elegantes, diseñadas para complementar a quien las viste y adaptarse a diferentes tipos de cuerpo.

Sus colecciones se inspiran en la naturaleza, la ropa de trabajo tradicional y la sastrería masculina clásica, dando lugar a una paleta de colores sobria y a siluetas versátiles que pueden combinarse temporada tras temporada. Este enfoque consciente permite que las prendas sigan siendo actuales y fáciles de llevar durante muchos años. Para Anna Bengtsson, fundadora de nygårdsanna: «Utilizar únicamente materiales naturales fue algo incuestionable desde el principio. Cuando tengo el material en mis manos, él mismo me dice en qué quiere convertirse, y yo simplemente lo creo. Como dedico tanto tiempo y cuidado a cada prenda, siento que merece estar confeccionada con el mejor material que pueda encontrar, y esos son los materiales naturales. Los materiales sintéticos no me transmiten lo mismo, y el impacto ambiental negativo de su producción es algo de lo que no quiero formar parte.»

Nygårdsanna cree que la ropa más sostenible es aquella que perdura en el tiempo, prendas que se usan, se reparan e incluso se transmiten de generación en generación. La firma anima a sus clientes a reparar sus prendas y, para facilitarlo, proporciona retales de tela, botones o lana adicionales que ayudan a prolongar su vida útil. Mientras la producción se realiza en fábricas cuidadosamente seleccionadas de Estonia y Letonia, el énfasis sigue estando en la excelencia artesanal, la producción ética y la creación de prendas con un valor duradero.

«Crecí rodeada de mujeres que me enseñaron que, al confeccionar ropa, había que utilizar materiales que permitieran a las prendas durar el mayor tiempo posible, ser cómodas sobre la piel y fáciles de cuidar. Encuentro mucha inspiración en el traje tradicional de mi ciudad natal, confeccionado con lino y lana. Ese traje pasa de una generación a otra y se repara o adapta cuando es necesario. Es la misma filosofía que sigo al diseñar mis colecciones, tomando decisiones conscientes en cada etapa del proceso y empezando siempre por seleccionar el material adecuado», destaca Anna Bengtsson.

«Cuando tengo el material en mis manos, él mismo me dice en qué quiere convertirse, y yo simplemente lo creo. Como dedico tanto tiempo y cuidado a cada prenda, siento que merece estar confeccionada con el mejor material que puedo encontrar, y esos son los materiales naturales. Los materiales sintéticos no me transmiten lo mismo, y el impacto ambiental negativo de su producción es algo de lo que no quiero formar parte.»
– Anna Bengtsson, fundadora de nygårdsanna.

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© nygårdsanna
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© nygårdsanna
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SPIRIT OF THREADS

SPIRIT OF THREADS nace de la filosofía del slow fashion, celebrando los materiales naturales, la artesanía tradicional y la producción ética. Cada pieza está confeccionada a mano por artesanos locales utilizando materiales como seda salvaje, lana de yak, lana de oveja, pashmina, lino y algodón orgánico procedentes del Himalaya, India y Noruega.

Los tejidos se tiñen con ingredientes naturales, entre ellos índigo, eucalipto, nueces, té, flores, hojas, cortezas, hierbas y otros extractos vegetales. Como todas las etapas del proceso se realizan manualmente, desde el hilado y el tejido hasta el teñido, cada producto posee un carácter único.

En lugar de priorizar la rapidez y la producción masiva, la marca apuesta por una forma de entender la moda más pausada y consciente. Trabaja estrechamente con pequeños fabricantes y cooperativas, apoyando las técnicas artesanales tradicionales y garantizando prácticas éticas que benefician tanto a las personas como al medio ambiente.

En esencia, la firma cree que la calidad, la sostenibilidad y la artesanía deben prevalecer sobre la moda rápida, creando productos diseñados para perdurar y fomentando una manera más consciente de producir y consumir ropa.

 

OSHADI

Oshadi es una marca de moda regenerativa que está replanteando toda la cadena de suministro textil, desde la semilla hasta la prenda terminada. Fundada en el sur de la India, la firma participa en todas las etapas de la producción, desde el cultivo del algodón hasta el hilado, el tejido, el teñido con tintes naturales y la confección, lo que le permite crear prendas completamente trazables.

En el corazón de la marca se encuentra una finca de 250 acres dedicada al cultivo regenerativo de algodón, donde las prácticas agrícolas están diseñadas para restaurar la salud del suelo, aumentar la biodiversidad y reducir el impacto ambiental. Oshadi trabaja estrechamente con agricultores y artesanos locales, combinando la artesanía tradicional india con procesos de fabricación sostenibles, al tiempo que apoya a las comunidades locales mediante salarios justos y prácticas laborales transparentes.

La firma prioriza las fibras naturales, el diseño atemporal y la durabilidad por encima de las tendencias estacionales. Minimiza los residuos reutilizando los recortes de tejido, compostando los residuos orgánicos, fomentando la reparación de las prendas y diseñando ropa creada para durar. Al mantener prácticamente toda su cadena de suministro en un radio de 100 kilómetros de su sede, Oshadi también reduce las emisiones derivadas del transporte, al tiempo que mantiene una estrecha relación con todas las personas implicadas en el proceso de producción. En conjunto, Oshadi demuestra cómo la moda puede ser regenerativa, transparente y estar profundamente arraigada tanto en la responsabilidad ambiental como en la artesanía tradicional.

Cómo afectan los tejidos sintéticos al medio ambiente

La Agencia Europea de Medio Ambiente ha observado que la producción y el uso de tejidos sintéticos ejercen presión sobre el medio ambiente de múltiples formas. Entre ellas se encuentran la emisión de gases de efecto invernadero, la contaminación del aire y del agua, el consumo de suelo y recursos naturales, así como el uso de sustancias químicas que pueden generar impactos adicionales. Los efectos concretos varían según el tipo de fibra utilizada.

Su estudio revela que el nailon destaca entre las fibras sintéticas por presentar el mayor impacto por kilogramo en términos de cambio climático y consumo de combustibles fósiles. Por otro lado, el algodón registra el mayor impacto por kilogramo en el uso de suelo y agua, la eutrofización y el agotamiento de recursos minerales. Esto pone de manifiesto que ambos materiales presentan una huella ambiental significativa, aunque por razones diferentes.

Sin embargo, la liberación de microplásticos es probablemente el problema más conocido asociado a la producción de fibras sintéticas. Los tejidos sintéticos liberan microplásticos durante todas las etapas de su ciclo de vida, desde la producción y el uso hasta el lavado y su eliminación final mediante vertederos, incineración o reciclaje. Se estima que cada año entre 200.000 y 500.000 toneladas de microfibras plásticas procedentes de los textiles terminan en el medio marino.

Sintéticos y nuestra salud

Sin embargo, si los tejidos sintéticos son tan perjudiciales para nuestro planeta, no podemos asumir que nuestra salud permanezca completamente al margen, especialmente teniendo en cuenta que estas fibras están en contacto directo con nuestra piel. De hecho, diversos estudios han demostrado que las microfibras pueden entrar y salir de nuestro organismo, llegando incluso a alcanzar órganos internos. El tipo, el tamaño y la forma de las fibras plásticas influyen en el grado de daño que pueden causar.

Las investigaciones muestran que esta exposición puede producirse principalmente de dos maneras: por inhalación y por ingestión. Las fibras sintéticas pueden penetrar profundamente en los pulmones. Un análisis realizado por la Dra. Fransien van Dijk, de la Universidad de Groningen, concluye que un hogar medio genera aproximadamente 20 kilogramos de polvo al año, de los cuales cerca de 6 kilogramos corresponden a microplásticos. Su investigación también reveló que las microfibras de nailon, en particular, pueden ralentizar el crecimiento y el desarrollo de las células de las vías respiratorias, un efecto relacionado con las sustancias químicas que desprende este material.

Cómo combate nuestro organismo los microplásticos

Para proteger nuestra salud, el sistema inmunitario trabaja eliminando partículas no deseadas o microorganismos del organismo mediante un proceso denominado fagocitosis, en el que determinadas células “engullen” estos cuerpos extraños. Este mecanismo permite eliminar incluso partículas de mayor tamaño. Sin embargo, cuando inhalamos una cantidad excesiva de fibras plásticas, nuestro organismo no puede eliminarlas con la suficiente rapidez y estas pueden acumularse en órganos y tejidos. El grado de peligrosidad depende de su tamaño y forma. Las fibras más finas pueden penetrar profundamente en los pulmones, mientras que las fibras más largas resultan más difíciles de eliminar y pueden ser más perjudiciales para las células pulmonares.

La otra vía de exposición es la ingestión. Se estima que una persona ingiere entre 39.000 y 52.000 partículas de microplásticos al año únicamente a través de los alimentos. Estos diminutos fragmentos de plástico pueden provocar inflamación intestinal, estrés celular y otros problemas digestivos. Estudios realizados tanto en modelos animales como en células humanas muestran que los microplásticos pueden acumularse en órganos como el hígado y el aparato digestivo, causando inflamación, daño celular y otros problemas de salud.

Los tejidos sintéticos han transformado la industria de la moda, haciendo que la ropa sea más asequible, accesible y fácil de cuidar. Sin embargo, su uso generalizado conlleva importantes desafíos tanto para el medio ambiente como para la salud, desde las emisiones de gases de efecto invernadero y el consumo de recursos hasta la liberación de microplásticos que pueden acumularse en los ecosistemas e incluso en nuestro propio organismo. A medida que aumenta la concienciación sobre estas cuestiones, cada vez más consumidores están replanteándose los materiales que visten y las marcas que deciden apoyar.

Elegir fibras naturales como el cáñamo, el lino, el algodón orgánico, la lana o la seda puede ser un paso significativo para reducir la huella ambiental de la moda y fomentar una industria textil más saludable y sostenible. Cada decisión de compra contribuye a definir el futuro de la moda, haciendo que elegir de forma informada sea hoy más importante que nunca.

 

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